miércoles, 31 de diciembre de 2025

Karekano, cuatro hermosos capítulos

Kareshi Kanojo no jijou (karekano), traducido como "Las circunstancias de él y ella", es una historia de amor adolescente basada en un manga. Es de los 90, así que tiene una estética muy tradicional, muy hermosa. Combina animación con algunos fotomontajes que ayudan a la narración y utiliza mucho los escenarios para describir sensaciones del momento. Tiene muchos instantes de pausa reflexiva, que nos ponen en tensión para apreciar los sentimientos de los personajes. 

La vi justamente cuando adolescente, en vhs pirateado, y me encantó. Ahora la he vuelto a ver, con miedo, pensando que no sobreviviría la nostalgia, y he quedado maravillado. Los cuatro primeros capítulos son una obra maestra de humor, tensión y romance. Una mirada de Arima en el primer capítulo nos pone en alerta de que alguien saldrá dañado. Las tribulaciones de Miyazawa pueden parecer triviales al inicio, pero la revelan como un ser humano lleno de dudas y miedos. 

Para ser franco, debo decir que luego de esos 4 capítulos se vuelve un poco tediosa la trama. Aparecen 2 "enemigas" de Miyazawa de la nada y se repite una y otra vez la voz de ella describiendo su forma de ser, sus problemas, sus inquietudes etc., el mismo monólogo que se repite casi en todos los capítulos, en una introspección redundante. 

La animación es preciosa. si bien es cierto que no tiene "tanta" animación, ya que juega más con los movimientos de cámara, los planos estáticos, el collage y la música, la naturalidad del trazo del dibujo y la fluidez del movimiento preciso en el momento preciso permiten un deleite particular. Habla de una maestría en la dirección, de una visión, que es muy difícil de encontrar en la actualidad. Algún día habrá que explayarse sobre eso, ya que últimamente me he refugiado en las animaciones de los 90 y 80 para volver a emocionarme y sentir cosas con las series.

El opening es quizás el momento que sintetiza la apuesta estética y narrativa de la serie. Collage, fondos con fotos retocadas, animación tradicional en estado puro dejando ver y sentir el trazo, y una canción que atrapa siempre. El ending es la grabación una cámara recorriendo un colegio de verdad. No sé el porqué de esa decisión artística, pero en su momento fue la oportunidad para saber cómo era una escuela japonesa por dentro, ¿eran igual que las de los manga y anime?, pues... sí. La canción también es un clásico que no se puede saltar.



Dirección: Anno, Hideaki (01 al 15) y Satou, Hiroki (16 al 26).
Director de arte: Satou, Masaru.
Productora: Gainax y J.C. Staff
Manga: Tsuda, Masami (no lo he leído aún)
Estreno: 1998
Capítulos: 26


viernes, 12 de septiembre de 2025

Meitantei Holmes - detective perruno

Meitantei Holmes
está basada en Sherlock Holmes, obviamente, pero con personajes perrunos y mucho humor. 
Tenía vagos, muy vagos, recuerdos de infancia sobre esta serie. La encontré hace poco y comencé a verla. La animación es muy buena, muy detallada y el arte es una maravilla, está lleno de vida.
Todo comienza con Holmes viajando en barco hacia su hogar, ahí conoce a Watson y los vemos en acción por primera vez. 


Encuentro un poco lenta la narración de los primeros 2 capítulos y que, como suele suceder en series dirigidas a niños, los casos a resolver son muy sencillos y a veces la forma en que Holmes los resuelve es un poco mágica. A pesar de eso, es tan bonita la animación y las secuencias de acción que se me olvidan esos detalles y termino disfrutando el conjunto. Eso sí, creo que la serie agarra ritmo desde el capítulo 3.

Capítulo 3. ¿Se parece a Ponyo?
Me he divertido mucho con las escenas de acción. Hay mucho ingenio animado en las formas de moverse de los personajes y en cómo interactúan con los objetos en cada capítulo (autos, máquinas, armas, etc). Me sorprendí riéndome en ciertas partes, como en el capítulo 4 cuando los policías persiguen a Moriarty que escapa en un carruaje y este los va pateando de a uno, es tan clara la acción, tan pulcra la animación y tan ridículo todo lo que va sucediendo, que se vuelve un goce visual.

El anime actual, desde hace años en realidad, ha perdido ese arte de hacer acciones complejas de una forma que podamos percibir todo lo que ocurre en pantalla. El anime prefiere los movimientos complejos de cámara y el uso de efectos especiales que nos ocultan la acción, pero que, al mismo tiempo, la magnifican. Es más un juego de ruido visual que de soluciones animadas ingeniosas. Eso es lo que rescato de las animaciones del pasado, de la vieja escuela.

Ahora cuando terminaba de escribir esto, descubro, gracias a Wikipedia, que tuvo dos directores y justo los capítulos que más me gustaron, fueron los que dirigió Hayao Miyazaki. Se nota mucho la diferencia entre capítulos, por ejemplo cuando pasamos del 5, que tiene escenas de acción geniales y un animación preciosa con escenas en un avión que hacen recordar partes de Porco Rosso, al 6, que comienza con una persecución policial, pero animada de un forma muy dura, sin la gracia, ingenio y atención al detalle del anterior. El capítulo 8 debe ser el peor desarrollado, con errores de continuidad y cosas que suceden sin explicación, por ejemplo, Holmes entra por una puerta y después, cuando sale, esa puerta tiene una trampa que se activa al ser abierta. Luego pasamos al capítulo 9 y vuelve la magia de un capítulo que no tiene nada de especial, pero la agilidad e ingenio para resolver las acciones y el uso de las máquinas es lo que se rescata.
Capitulo 5. Persecución del avión.
Es increíble poder notar el talento del director inmiscuido en la dirección de animación (como se nota en los documentales que le han hecho) y su influencia en una serie animada y entender porqué es uno de los grandes maestros de la animación.

Dirección: Miyazaki, Hayao (capítulos 3, 4, 5, 9, 10 y 11); Mikuriya, Kyosuke.
Director de arte: Yamamoto, Nizo.

Estreno: 1984
Capítulos: 26

sábado, 28 de junio de 2025

Love Hina - para leer una sola vez

Love Hina, una historia donde el protagonista comienza a vivir rodeado de mujeres y le suceden encuentros y desencuentros con ellas. Y, detrás de eso, la historia de amor entre Keitaro y Naru. Fue el primer manga de este tipo que leí, no recuerdo la fecha, pero diría que entre mis 17 y 20 años, y lo encontré divertido. No recuerdo todo con exactitud, así que solo hablaré en términos generales. 

Keitaro llega a vivir a una residencia de estudiantes, de su tía, donde viven solo chicas. Él será el nuevo conserje del edificio, por así decirlo. A lo largo del manga se sucederán situaciones donde, por accidente, él verá desnudas a las chicas o, al revés, ellas lo verán desnudo y cosas así de subidas de tono, además de mucho maltrato hacia él. Entre todos estos líos se va tejiendo el romance entre los protagonistas. Él quería entrar a la universidad de Tokyo, pero ya había fallado muchas veces, por eso decidió retirarse a este lugar con su tía, para enfocarse en el estudio para dar nuevamente el examen de admisión. Naru creo que estaba por dar el examen también, o sea que estaba en su último año de escuela, entonces solían estudiar juntos.

Esta fue la primera vez que leí la palabra "ronin" usada de otra forma, y se nos explica que en Japón a los que fallan las pruebas de ingreso a la universidad les llaman "ronin", que originalmente designa a un samurai solitario, que no le rinde cuentas a nadie, un samurai vagabundo. También aprendí sobre lo angustiante que son las admisiones allá, como si tu vida dependiera de ello. Eso invitaba a reflexionar sobre la vida local y cómo había vivido yo ese proceso. 

Otra cosa que aprendí fue la existencia de las cabinas fotográficas llamadas "purikura", que imprimen las fotos como stickers, según entiendo, y tienen algunos filtros que mejoran la apariencia (en esos tiempos no existía instagram). Keitaro era un fanático de ellas, y coleccionaba sus fotos en distintas máquinas, un hobbie que disfrutaba siempre solo. Luego de leer el manga me dieron ganas de sacarme fotos también en esas máquinas. Este manga tenía muchas referencias culturales de este tipo que me parecían muy interesantes y me hacían descubrir, mediante la lectura, nuevos aspectos de esa sociedad. 

A pesar de que me gustó en su tiempo, no me dan ganas de volver a leerlo, ya no tengo mucha paciencia para este tipo de historias basadas en las situaciones ridículas. Pero si lo vuelvo a leer algún día actualizaré esta entrada.

Autor: Akamatsu, Ken.

Publicación: 1998 - 2001.

viernes, 20 de junio de 2025

Ping-Pong - arte puro

Ping-Pong es un manga sobre dos amigos Peko y Smile, unidos por este deporte y las motivaciones que sienten para jugarlo. Peko es insoportable y flojo por tener algún talento natural para jugar. Smile es talentoso también, pero trabajador. 

El estilo de Smile es defensivo, comienza a cortar los ataques con su goma de poro abierto y no para hasta que encuentra el momento de atacar. Un jugador muy calculador, muy técnico. Peko, por el contrario, es un jugador de ataque sin un plan de juego. Su talento le basta, hasta que lo vencen.

Los mangas de deporte suelen ser muy apasionantes y exacerban las emociones de los protagonistas al tiempo que los hacen vivir situaciones límites. Este manga es un poco más centrado, no hay entrenamientos fantásticos ni técnicas secretas ninja para vencer al adversario, más bien se enfoca en las reflexiones y sentimientos de Peko y Smile. 

El dibujo es lo que me enamoró apenas comencé a leerlo. El trazo imperfecto, tiritón a veces, tan lleno de vida, con fondos con ángulos imposibles que no intentaban imitar la realidad como si fuera una fotografía, dejando a la tinta fluir en libertad, fue para mí una revelación. Como también me gusta dibujar y hacer comics, considero a Matsumoto una inspiración tremenda. Luego de Ping-Pong me acerqué a su obra con Hanaotoko (rarísima y conmovedora historia), Tekkonkinkreet (quizás su obra más famosa), Takemitsuzamurai (una joya artística) y Sunny (mi favorita después de Ping-Pong).

Ping-Pong fue el primer manga que leí de Matsumoto en una época en que buscaba algo específicamente sobre tenis de mesa, como jugador aficionado.

Como en el colegio entrenaba tenis de mesa cada semana, me pegó mucho la historia. Sobre todo porque recordaba que en los torneos interescolares había un jugador que era igual a Smile en su estilo de juego. Era un talento puro que cuando te tocaba en contra sabias que ibas a perder, pero esperabas con ansias jugar ese partido para sentir que algún día lo podrías vencer. Y él salía siempre campeón o al menos siempre estaba en la final de cada torneo. Recuerdo una final en especial en que apareció su Peko. Fue una batalla tremenda, él con su estilo defensivo perfecto y el otro atacando como una bestia sin darle respiro, haciendo ver tan fácil contrarrestar esos efectos del demonio con que devolvía las pelotas. Sólo una vez me tocó jugar contra este Peko y no pude con su velocidad y su técnica. Smile te mataba con suavidad; Peko con bestialidad pura. Ninguno tenía piedad. Entonces, cuando leí el manga años después, fue recordar toda esa época escolar.

Los jugadores que admiraba en esos años eran Jan-Ove Waldner y Jörgen Persson. Posteriormente caí rendido con el estilo de Zhang Jike y Ma-Long. Ya no veo mucho tenis de mesa. Ha cambiado demasiado el estilo de juego. 

Ah, pero si hubiese tenido un robopong...

Autor: Matsumoto, Taiyo.

Publicación: 1996 - 1997


domingo, 15 de junio de 2025

I's - la cruda adolescencia

I's es una historia de amor y calentura entre compañeros de curso: Ichitaka Seto y Iori Yoshizuki. Es un manga entretenido que se basa en los malos entendidos y situaciones extremas para retratar los sentimientos de los protagonistas.

Es un poco explícito en el contenido erótico, pero le da un sentido (casi siempre): está reflejando los pensamientos de Ichitaka, quien batalla entre lo obsceno de su imaginación y el no querer mancillar la imagen que tiene de Iori. Como lo leí cuando estaba en el colegio, se siente muy real esa lucha, y desde ese punto de vista, creo que el autor logra un relato muy honesto de esa etapa de la vida. No obstante, también cae en exageraciones al forzar situaciones que convierten al manga en una suerte de hentai suave. Ahí se nota que está dirigido al público masculino adolescente.

Uno de los puntos interesantes de la historia, es que sigue a los personajes hasta después de la escuela y ahí se pone muy triste todo. Me causó mucha impresión esa etapa en la vida de los personajes. Ese es uno de los aspectos geniales del comic japonés, el cual, al ser serializado durante tantos años, hace que te familiarices con los protagonistas y su entorno de tal forma que llegas a sufrir y alegrarte por sus caídas y sus logros. Así, una historia que parece tan sencilla como la vida misma, termina calando profundamente.

I's aparece en una etapa en que su autor ya está consagrado como mangaka, luego de Video Girl AI, pero creo que en cuanto al arte no es lo mejor que ha hecho (esto no quiere decir que no sea bueno). En mi opinión no supera a sus obras anteriores ni en arte ni en creatividad, sobre todo a DNA2, que fue lo primero que leí de él y me encantó. Después de I's estrenó Zetman, pero no pude enganchar con su historia ni los personajes ni con el dibujo.

Autor: Katsura, Masakazu.

Publicación: 1997 - 2000


sábado, 14 de junio de 2025

Touch - lo bello de la adolescencia

Tatsuya dándolo todo

Touch es un manga hermoso que tiene un ritmo narrativo pausado con mucho espacio para la contemplación del paisaje en sus viñetas.

La historia trata de dos gemelos con distinta personalidad, Kazuya y Tatsuya Uesugi, unidos por la amistad (y el amor) con Minami Asakura. Todo transcurre con el baseball como trasfondo, donde los personajes se desarrollan y descubren sus virtudes y defectos. El arte es espectacular. El trabajo de fondos es muy detallado (quizá usaron fotos dibujadas encima) lo cual ambienta muy bien las escenas. Se respiran los 80 en sus páginas. Si comparamos el primer tomo con los últimos, se nota la evolución y maduración de Adachi, que va soltando el trazo en cada capítulo hasta lograr a una línea muy orgánica con la tinta y el uso de formas redondeadas en la figura de los personajes que se hace muy placentera de mirar. 

Tatsuya, Minami, Kotaro y Nitta

Los partidos de baseball son realmente alucinantes y es donde se despliega el máximo nivel del artista. El mejor partido es el final del manga, entre Meisei y Sumi Tech, para ver quién irá al torneo nacional y jugar en el estadio Koshien. Sin ser fan del baseball, el nervio y la ansiedad me invadía por ver cómo Uesugi afrontaba sus luchas personales y las de su equipo. La tensión se vive hasta el último momento en la cancha y en la relación de los personajes principales, que nos mantienen en vilo sin saber si habrá o no una resolución de sus sentimientos. Eso es lo esencial de Touch, los sentimientos. Creo que nunca vi un beso en todos los tomos, pero sí muchas miradas y acciones sutiles que tratan de comunicar aquello que no se hace explicito. 

Los puntos flacos que tiene son lo clichés típicos de un manga y las cosas que suceden de milagro o personajes que aparecen de la nada para hacer avanzar la historia. También tiene puntos negativos como la sexualización excesiva de los personajes femeninos, sobre todo cuando es sólo un gancho para los lectores de esa época, sin ningún contexto dentro del capítulo (tampoco es tan explícito). Me gustaría mucho ver una re-edición sin todos esos momentos innecesarios, con lo cual ganaría mucho la historia.

Esta es la obra que consagró al autor, si no me equivoco. A pesar de que sus siguientes mangas también gozan de popularidad (H2, Cross Game y Mix), cuando he tratado de leerlos su similitud con Touch me hace abandonarlos. De todas formas espero leer completo alguno de esos en el futuro, para poder opinar con certeza.

Touch es uno de mis mangas favoritos. Lo leí por primera vez a los 14 y lo volví a leer años después, ya de adulto. 

Autor: Adachi, Mitsuru.

Publicación: 1981 - 1986.

viernes, 13 de junio de 2025

Sobre este blog

No es un blog especializado ni nada de eso.

No son análisis detallados, ni críticas objetivas, ni opiniones bien argumentadas. Solo pretendo ir registrando las obras que he leído o visto en mi vida. Aquellas que me gustaron y aquellas que, quizás, no tanto. 

Es lo que vi, lo que leí y lo que sentí en algún momento de la vida producto de estas obras.